EXTERMINAR A LA COTORRA ARGENTINA.

El ayuntamiento de Madrid anuncia la exterminación de 12.000 cotorras argentinas.

El Ayuntamiento de Madrid acaba de anunciar el inicio de una campaña para reducir drásticamente la población de cotorras en la capital.

Desde hace ya varios años las organizaciones ecologistas y asociaciones de vecinos vienen pidiendo una solución a la invasión de este pájaro que aunque muy simpático y de bellos colores, causa graves daños en el ecosistema y tranquila vida cotidiana de los vecinos de Madrid.

Cómo ya sucedió en la ciudad de Sevilla, donde se procedió a exterminar esta población ahora el principal escollo con el que se encuentra el Ayuntamiento, el determinar el modo de hacerlo.

En Sevilla la forma que se utilizó fue el abatimiento de aves por disparos de carabina, siendo una medida muy criticada por la población y asociaciones, dado el gratuito sufrimiento que padecían los animales hasta su muerte.

En Madrid parece que el método será diferente, procediendo a la captura de individuos con ayuda de redes y la esterilización de sus huevos. Posteriormente los animales serán sacrificados según indica el Ayuntamiento con medidas que no hagan sufrir a los animales.

Desgraciadamente la cotorra argentina está considerada una especie invasiva, y como tal está prohibida su venta o adopción para retenerlas en cautividad. De esta forma se tiene que descartar el poder reubicar a estos animales en cualquier espacio público o privado.

La población establecida por el Ayuntamiento para que sobreviva se cifra en unos 600 animales. La labor será muy complicada y uy costosa para las arcas del consistorio, pues se cuantifica en aproximadamente 8 euros por cotorra capturada.

La polémica está servida, existen férreos defensores de cualquier especie animal que considerará esta maniobra como un holocausto avícola. Otros estarán totalmente de acuerdo en la eliminación de estos demonios verdes.

La conclusión es que realmente alguna solución es necesaria, siempre intentando mantener la dignidad y respeto que cualquier ser vivo merece.

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